La educación está pasando por un momento de crisis, pero los procesos de crisis nos traen una brillante oportunidad para replantearnos, renovarnos, cuestionarnos, cambiar lo que no funciona, sostener lo que sí funciona.

Cuando realizo las disertaciones en el servicio de “Escuela para Padres”, la gran mayoría de padres pregunta y se cuestiona:  “por qué es necesario ahora formarse como padre?”,  “por qué cambiar el estilo de crianza que antes se recibía?”,  “por qué es necesario que los padres acudan a capacitaciones, cuando anteriormente no se necesitaba?”,  «por qué desde ahora no puedo pegar a mis hijos, si mis padres toda la vida hicieron y yo no tengo ningún trauma?»,  «mis padres no se fueron a ninguna escuela de padres y yo salí muy bien», “desde cuando hay que consultarles a los niños lo que ellos quieren” , por citar algunas.

Así como explico a muchos padres que me consultan, es clave comprender, que el mundo en que van a vivir nuestros hijos es un mundo totalmente desigual al que nosotros fuimos criados y al que fueron educados nuestros padres y abuelos.  Por lo tanto, no tiene sentido pretender que estilos de crianzas anteriores funcionen en la actualidad caracterizada por desafíos completamente diferentes. Es como pretender seguir usando una máquina de escribir en un mundo donde ya tenemos acceso a otras herramientas tecnológicas mucho más útiles para la nueva realidad.

Es importante entender que el mundo ha cambiado de una manera vertiginosa en los últimos años y seguirá cambiando, no solo de manera lineal, sino que existen hoy en día avances de manera exponencial. Consecuentemente, las nuevas características y demandas de la actualidad, deben acompañar la manera en que criamos y educamos a nuestros hijos con el propósito final que nuestros hijos estén preparados para enfrentar este nuevo mundo que les tocará vivir y experimentar.

La educación de generaciones anteriores estaba marcada por un enérgico AUTORITARISMO, donde la verdad estaba puesta en el afuera, en el poder, las palabras finales tenían los padres, cargados de mucho poder, mando, dominio, potestad, por el simple rol que les otorgaba su posición, más allá de un criterio propio, juicio, razonamiento y sentido crítico.  Este estilo educativo puede ser muy beneficioso para una era INDUSTRIAL, caracterizada por seguir procedimientos, directrices, estándares y acatar órdenes, valía el más obediente, disciplinado, sumiso, esquemático, ordenado, riguroso y manejable. Hoy por fortuna, no necesitamos crear robots, mucho menos títeres, que hagan lo que todo el mundo dicta, como piezas similares, estandarizadas y ajustadas.

Es así, que, durante las últimas décadas, en base a una revolución y muchas críticas para este modelo AUTORITARIO de educación, muchos padres se encontraron asustados, confundidos, temerosos, por haber recibido un estilo que puede estar obsoleto en el mundo actual, donde han padecido en innumerables ocasiones modelos de crianza no beneficiosos para su propia vida. Consecuentemente, dentro de estas confusiones, miedos y temores, varios de ellos empezaron a mudarse al extremo opuesto, el cual implica una educación basada en el LIBERTINAJE y el PERMISIVISMO, estilo que también puede acarrear varias desventajas en nuestros días.

No me agrada adquirir posturas tan rígidas y deterministas como “está bien o está mal”, “funciona o no funciona”, sino que, considero que es fundamental contextualizar las realidades, por lo tanto, debemos poner en contexto la situación que hoy estamos viviendo y proyectarnos en el entorno que vivirán nuestros hijos.

Hoy estamos atravesando la ERA del SERVICIO, de la INFORMACION, y el CONOCIMIENTO, caracterizada por la creatividad, la innovación, la iniciativa y la toma de decisiones. Por lo cual, nuestros hijos enfrentarán un mundo donde serán valoradas personas con creatividad, iniciativa propia, capaces de innovar, arriesgar, con sentido, juicio y criterio propio.

Además, estamos viviendo en un mundo globalizado, caracterizado por cambios vertiginosos. Cuando aprendimos a hacer algo, las reglas del juego ya fueron cambiadas, por lo tanto, necesitamos desarrollar personas con adaptación al cambio, flexibles, versátiles, con capacidades para manejar las presiones y frustraciones.

Sumándole a lo citado anteriormente, hoy el entorno cambió en cuanto a las relaciones y el estilo de vida.  Existen en la actualidad una mayor tasa de divorcios, madres solteras, y familias ensambladas. Según algunas estadísticas 1 de cada 10 niños se criará en una familia NO tradicional. En la misma relación, nuestros niños están expuestos a un mundo individualista, competitivo, exitista, frío, sin relaciones humanas íntimas, ya que las redes sociales, y la manera en que se comunican genera relaciones frágiles, distantes, sin intimidad emocional. Todas estas características mencionadas, conllevan desafíos, donde los niños se desarrollan con modelos poco claros y adecuados de como vincularse con los demás de una manera sana y profunda.

Por último, y no menos importante, cada día vamos tomamos conciencia de la gran necesidad del ser humano de vivir una vida plena, feliz, con goce y disfrute. Todos tenemos la necesidad de poder trascender, encontrando nuestro propósito y sentido en nuestras vidas para sentirnos realizados y plenos.  Por lo cual, es clave que desarrollemos personas que puedan alcanzar su mejor versión, centrados en sus talentos, fortalezas, que les hagan brillar en un mundo hermoso.

Tengo la firme convicción que no podemos seguir con los mismos criterios de educación con que fuimos criados.

En las disertaciones de ESCUELA PARA PADRES intentamos trasmitir una línea que permita respetar las individualidades, las potencialidades, los tiempos, procesos, las emociones de los niños, pero en un marco de mucha firmeza y exigencia que les permita desarrollar habilidades importantes que les permitirán ser adultos felices, responsables de sus conductas, que puedan amar y ser amados en un entorno con relaciones sanas y enriquecedoras.

Como dice Sir Ken Robinson “la educación debe ser TRANSFORMADA”.

Lic Felipa Mersán.

Agregar Comentario

WhatsApp chat